inversores capital privadoLa inversión en capital privado es una práctica que cada vez se está demostrando con más capacidad para sacar rendimiento a tu dinero. Los inversores capital privado depositan sus recursos económicos en el funcionamiento de un determinado bien de capital privado, como por ejemplo puede ser una tienda o negocio, y lo hacen con el propósito de obtener intereses notables a largo plazo. Contrariamente a lo que muchos tienden a pensar, este tipo de inversiones no suponen tener el dinero parado: los intereses generados por el capital en inversión se corresponden con los ingresos y la producción obtenidos por el bien en el que se ha invertido.

El caso más claro en que esto puede verse es en el de una oficina. Planteamos el supuesto de que un determinado propietario ha comprado una oficina de determinadas características y dimensiones para que en ella trabajen todos sus empleados. Con el paso del tiempo y la ampliación de la empresa, sin embargo, el local en cuestión se queda pequeño y el propietario debe decidirse entre dos opciones: aprovechar el espacio existente para colocar nuevas mesas y ordenadores, con la correspondiente incomodidad laboral que eso podría producir; o bien pedir un préstamo y hacerse con una oficina de mayores dimensiones.

Los beneficios de la inversión en capital privado llevan a apostar siempre por la segunda opción. Un movimiento que a primera vista puede parecer arriesgado es el que, a largo plazo, genera una mayor cantidad de intereses para los inversores capital privado.

Ante este tipo de situaciones, no debe tenerse miedo a un posible fracaso del negocio o a una incapacidad para hacer frente a los pagos del nuevo local. Las entidades financieras están familiarizadas con este tipo de problemáticas, y siempre tratan de devolver a los inversores todo su dinero. Este se recupera a partir de la amortización de los bienes que han sido puestos en garantía en el momento de pedir el préstamo. Dichos bienes se liquidan con el propósito de que los inversores capital privado no pierdan ni una sola parte de lo que han depositado en el proyecto.

Finalmente, aquellos que deciden invertir en capital privado también pueden beneficiarse de algunas ventajas únicas. Los inversionistas tienen la posibilidad de solicitar el pago de sus intereses en periodos breves de tiempo, siendo el mínimo requerido el periodo de un mes. No deben enfrentarse a aspectos de retención fiscal, así como a gastos ni comisiones. Los inversionistas pueden realizar todos sus trámites de forma personal y transparente, además de solicitar ayuda a los servicios jurídicos de manera totalmente gratuita.