Y es que el gobierno de Francois Hollande está complicado, con tensiones sociales y una clase media disgustada por la presión tributaria.

La agencia Standard & Poor´s redujo hoy la nota de crédito de Francia de AA+ a AA, y eso generó inestabilidad en la zona Euro y temor por el recrudecimiento de la crisis social en el país. Esta no es la primera situación de baja de Francia, ya que en enero de 2012, la agencia redujo su calificación de AAA a AA+, tampoco se privaron de realizar duras críticas contra el gobierno socialista, en su informe.

No baja el desempleo

La agencia en su análisis expuso: “Las medidas de política económica puestas en marcha después del 23 de noviembre del 2012, no han reducido de manera significativa el riesgo de que la tasa de desempleo se quede por debajo del 10 por ciento hasta el 2016. El nivel actual de desempleo reducirá el sostén popular en favor de nuevas reformas estructurales y sectoriales y afecta las perspectivas de crecimiento a más largo plazo”.

La solución no está en los impuestos

Los expertos analizan que el fuerte aumento de impuestos en Francia no será efectivo en la reducción del déficit público a menos del 3%, que se le exige desde la Unión Europea. El incremento de impuestos previsto para este año y el siguiente, no bastarán para resolver el problema segun los pronosticos de la agencia.

La respuesta oficial

Hollande, confirmó su estrategia y sostuvo que la credibilidad del país se debe medir por las tasas de interés en los mercados que son bajas, y prometió “Francia ahorrará cuanto sea posible sin poner en peligro el modelo social”, por estas características las inversiones extranjeras no se verían complicadas.

Las apuestas son por el desempleo

Mientras que el presidente francés, experto en economía y especialista en tributación, remarcó que la tasa de desempleo bajará a fin de año, la agencia calificadora afirma que hasta el 2016 no se podrá llegar al 10% esperado.

El gobierno socialista decidió ir por un importante aumento tributario antes que ceder a las recomendaciones que la Unión Europea formalizó para la crisis, y esta baja nota complicará el estado financiero y su capacidad crediticia, asi como también en el panorama de las inversiones extranjeras.