Por el término “capital privado” se conoce todo lo relacionado con préstamos entre particulares. De este modo, una persona que necesita dinero y no lo consigue por medio del banco lo puede hacer a través de un particular.

Los particulares que prestan, conocidos con el nombre de inversores, requieren de una institución financiera, como la nuestra, que encuentre a las personas necesitadas de liquidez. Además de esto, la empresa financiera otorga el marco legal y se encarga de los trámites necesarios para asegurar el correcto funcionamiento de estos créditos.

Ante la creciente proliferación de instituciones que ofrecen este servicio el Ministerio de Sanidad y Consumo del gobierno español ha decidido regular la actividad mediante la elaboración de un registro,

Wilgest se encuentra registrada por el Ministerio de Sanidad y Consumo

. Esta medida asegura que se cumplen todas las garantías necesarias que exigen los procesos de préstamo. De este modo Wilgest S.L. cuenta con un fondo de responsabilidad civil para cualquier tipo de imprevisto.

Este es un momento óptimo para este tipo de inversión ya que por la coyuntura económica que vivimos actualmente se ha producido una falta de liquidez muy grande. Los bancos y las cajas de ahorro ya casi no responden a las demandas de capital por parte de particulares por lo que requieren de métodos de financiación alternativos.

¿Cuáles son los principales beneficios de prestar dinero?

Las tres principales características que hacen del capital privado una óptima elección de inversión son su seguridad, su rentabilidad y su sencillez.

La seguridad de la operación es total. La garantía hipotecaria es un respaldo sólido de todas las operaciones de préstamo. No son por lo tanto créditos personales sino que vienen asegurados con el valor de una propiedad (vivienda, local, terreno urbano…). El inversor, sin excepción, siempre recuperará la inversión realizada con los intereses acordados.

La rentabilidad es del 8´95% al 15%. Muy pocas posibilidades de invertir ofrecen una rentabilidad tan alta sin ningún tipo de riesgo. A esto hay que sumarle que el prestatario conoce de antemano la cantidad que invierte y el plazo de devolución.

La sencillez de esta inversión evita tener que estar pendiente de variables y de la actividad de los diferentes agentes económicos. El apoyo de la empresa financiera permite delegar cualquier incidencia de modo que se evitan complicaciones.

Inconvenientes

El único posible inconveniente al que se enfrentan no sólo este, sino el conjunto de los préstamos en general, es la morosidad. En el caso de los créditos personales esto es un gran problema puesto que no se puede asegurar la recuperación de la inversión. Sin embargo, esto no ocurre con los préstamos con garantía hipotecaria, como los del capital privado, ya que sólo se conceden a personas que aportan una propiedad que responderá en casos de impago.

La morosidad por tanto sólo retrasará el cobro en unos pocos meses aunque se aplicará una compensación por medio de los intereses de demora.